La provincia de Los Santos es parte de mis memorias, y ahora que inicia la temporada seca, viajo a disfrutar de la vida del campo en una vivienda tradicional.

Desde la ventana del auto: el paisaje de cerros y lomas con sus formas irregulares -al ir por la carretera de Las Tablas a Tonosí, está pintado en tonos ocres con algunos árboles que regalan algo de verde al panorama.

A lo largo de toda la vía: los potreros se extienden hasta las lomas más lejanas, el viento sopla duro, se puede ver su fuerza al notar algunas ramas que están dobladas por la dirección del viento. La mirada se pierde entre el panorama.

Es la temporada seca en Panamá, y en esta región llamada también el «Arco Seco», el escenario parece del lejano oeste, pero es uno santeño.

Nos dirigimos hacia Cañas, corregimiento que pertenece al distrito de Tonosí -tierra de la cantinas y de vaqueros, un sitio que para mí es muy pintoresco, por su gente amable y, conversadora, por ofrecer ricos chicharrones, además de ser muy recurrente por los surfistas.

Cañas es un destino que hay que sentirlo o verlo con otros ojos. Y para esto debes disfrutar de la vida del campo y su sencillez: apreciar las casas de quincha con tejas de barro, saludar y conversar con su gente, la miel de caña, y lo que tus ojos descubran.

Ya en Cañas, estuvimos en la Casa Bella Vista.
Esta casita, al estilo santeño, es puro amor. Enumero porque me gusta:

  • Tiene un mirador único hacia la Isla de Cañas. Las puestas de sol son un espectáculo para compartir.
  • El jardín está diseñado según los principios de permacultura: significa que busca que sea ecológicamente sustentable. Por lo tanto, hay muchas plantas comestibles, algunas que no conocía.
Casa ecológica en Cañas, Tonosí.
La Casa Bella Vista guarda su diseño original, y representa la autenticidad del ambiente de Cañas en Tonosí. Sus dueños, crearon un jardín basado en la permacultura, lo cual permite poder utilizar vegetales y hiervas para ensaladas diractamente del jardín.

La casa es un tributo a las casas originales del área: su diseño es al estilo del campo, de madera con tejas, cocina con vista al mar y una terraza salón para compartir.

  • Al amanecer se pueden escuchar los monos.
  • Se explora los bichos que cohabitan. (Nada para sentirse atemorizado).
  • Alrededor de la casa hay montañas y vacas, se puede ir a caminar por el sendero que sube la montaña.
  • La casa está escondida, fue genial poder desconectar y poder disfrutar del café en las mañanas.
  • Eco Venao queda  a un lado e Isla Cañas, Guanico y Cambutal del otro. ¡Playa y ríos para disfrutar!
  • Y, sobre todo, es una casa con alma. Para quienes valoran y buscan una experiencia auténtica con un poco de historia, melancolía, romanticismo, leer, escribir, soñar y hacer detox de la vida moderna: ¡este es el lugar!

¿Más detalles, o quieres algún dato sobre el lugar? Escribeme a kerenescribe@gmail.com.

Para terminar, y entrar en ambiente, escucha un clásico panameño: