Si nos remontamos a la historia,  los cafés como centros de tertulia captan la atención por haber y ser sitios de encuentros y transformación.

Pero, ¿y las pizzerias?  Más allá… ¿y los restaurantes clásicos que todavía se mantienen?

¿Qué sucede cuando unimos pizza e historia en Panamá?

Esta vez, mi Diario Rodante, comparte información valiosa para los buscadores de la pizza perfecta.

En dónde queda

Caminando por Calle Estudiante, un lugar concurrido, en donde se encuentra el pueblo panameño y  el pasado, pues se úbica el Instituto Nacional y el monumento a los Mártires caídos del 9 de enero.

Por esta calle, de veredas repletas de personas, puestos de venta de frutas y demás, también se localiza la piquera de los buses piratas para viajar hacia Veracruz y otros destinos de Panamá Oeste. Y,  más allá es un caótico encanto para caminar y conocer el país desde adentro.

Pero, aquí de igual de importante, aparece en escena: El Restaurante Napoli (solo hay dos en Panamá) y este fue el 1ero en abrir, para mí es el mejor.

Este restaurante posee  el cariño de muchos panameños que venían de pequeños a comer pizza, y que hoy lo frecuentan para recordar y/o sentir el sabor de su infancia.

Napoli es gustado por su atmósfera auténtica, sus saloneros vestidos de camisa blanca y gatito, y sus comensales: familias que salen de paseo el domingo, otras veces te encuentras al club de los viejitos , y un menú italiano panameño.

Así es este restorán, que en lo personal, considero una buena elección para quienes deseen una experiencia de “sentirme como en casa”.

Para mí criterio, un sitio en el cual, a pesar de que han pasado los años, el amor por la comida y la atención a sus visitantes, no han cesado.

Qué recomiendo

¡Las pizzas en todas sus variaciones!

Las almejas al ajillo, el ceviche, y la entrada de pan pita con berenjena.

El café, como buen sitio italiano, es excelente.

Resturante clásico en Panamá
Pizza poética en Panamá.