En Panamá se le llama fonda a pequeños restaurantes de comida popular que por lo general son económicos. Los hay desde los más improvisados hasta aquellos en que sus dueños se han dado cuenta de que son atractivos para los “otros turistas”, logrando ofrecer un ambiente pintoresco, folclórico, y un menú tradicional con un toque exótico.

Pero también, para mí, las fondas poéticas son aquellos restaurantes que poseen alma por la historia de quien cocina, su motivación, dedicación y atmósfera.  Por lo general son muy auténticos.

Una fonda poética puede ser un pequeño local debajo de un árbol de mango, una esquinita de venta de comida, y/o un restaurante clásico. No hay restricciones, pero sí amor por la comida.

ASDASD
Por aquí se escucha el aceite calentarse. Fonda en Veracruz.